De Costa Rica para el mundo

Follajes Karisa genera valor social para la comunidad de Jabillos de Turrialba a través de las actividades propias de su emprendimiento. Ciclo les acompañó esta semana y Faby Zeledón nos cuenta su experiencia.

lunes, 04 de febrero de 2019
De Costa Rica para el mundo
Follajes Karisa. Turrialba, Costa Rica. Foto: Tucker Hemphill
En Jabillos de Turrialba se encuentra una hermosa finca de plantas ornamentales donde Alcides Fuentes y Sileny Fuentes, oriundos de la zona, desarrollan su emprendimiento Follajes Karisa. Este negocio tiene un propósito especial pues fue creado para que detrás de cada planta que se exporte, se comparta un pedacito de la esencia costarricense, mensaje que transmiten desde su slogan: “Karisa, un follaje que produce vida”. Los Fuentes buscan generar sostenibilidad social a través de crear relaciones con la comunidad atendiendo necesidades concretas. Ciclo les acompañó esta semana para apoyar la comunicación entre la comunidad y el grupo de norteamericanos que vinieron a realizar voluntariado y turismo rural. 

 
Foto: Tucker Hemphill 
foto: Tucker Hemphill

Sábado 16 de Marzo. Me encuentro con un grupo de dieciséis personas, catorce de los cuales son estudiantes de la Universidad de Savannah, en Georgia, E.E.UU. Estos jóvenes son apasionados por  utilizar sus talentos para apoyar a otros, por lo que viajaron a Costa Rica para dotar a Karisa de algunos elementos que le estaban haciendo falta especialmente en el área de diseño gráfico, diseño web, publicidad, e infraestructura.

Se preguntarán, ¿cuál fue mi rol en este maravilloso viaje? Ciclo se involucró en este proyecto específico con dos fines: primero, enviarme como traductora para facilitar la comunicación entre el grupo y esta comunidad rural, pues los jóvenes hablaban muy poco español. El segundo fin era facilitar las relaciones con la comunidad de Jabillos generando conexiones culturales con nuestro país y nuestra gente.

Les explico: estos jóvenes de Savannah, Georgia, tienen pasión no solo por sus carreras universitarias sino también por entablar relaciones reales con personas en sus proyectos de voluntariado a corto plazo. Aunque su viaje tenía un propósito de construcción y apoyo a Karisa como emprendimiento local, gran parte del tiempo se destinó a realizar visitas a los hogares de personas referidas por la iglesia local que están atravesando un momento difícil en su vida.
 
Nuestro itinerario se construyó de manera tal que en la mañana trabajáramos en la finca en labores agrícolas, de diseño o construcción, según la aptitud de cada quien, y en la tarde visitáramos familias compartiendo ejemplos de vida con el fin de motivar e incentivar a otros jóvenes a estudiar, y a los adultos a perseverar y salir adelante en medio de los tiempos difíciles que atraviesan. En nuestro último día juntos como grupo, nos desplazamos al parque de Turrialba para sembrar plantas y flores, y así embellecer el paisaje dándole vida y color a la comunidad.
 
Alyss trabajando en el Parque de Turrialba. Actividades con la comunidad 
Foto: Fabiola Zeledón

ODS y Valores Ciclo

Al compartir toda una semana con estos fascinantes jóvenes, pude notar como Costa Rica -nuestro calor, costumbres, comidas y paisajes, les había impactado sobremanera. Sentarnos cada noche, en una sala, a compartir una taza de café, conversando y repasando las lecciones aprendidas en el día, me hizo recordar que los jóvenes estadounidenses y los ticos compartimos algunas mismas problemáticas. Esto fue una escena memorable para mí. En tan poco tiempo, compartimos risas, llantos y empatía, ya que aunque sus contextos, lenguaje y apariencia son diferentes, los problemas que enfrentamos como seres humanos y las presiones sociales que nos afectan parecen ser las mismas.

En un trabajo tan sencillo como recibir a un grupo de extranjeros, organizarles una agenda de voluntariado, y conectar con la comunidad donde se desarrolla el emprendimiento, Karisa está aportando al país y al mundo a la concientización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Para Ciclo, esto es sumamente relevante, pues buscamos apoyar emprendimientos y organizaciones que se preocupen por el ambiente y la sociedad no sólo por limpiar su conciencia, sino por generar consciencia.   

En esta semana, no solo se creó trabajo a nivel organizacional, comunal y técnico para un emprendimiento costarricense, sino que se pusieron en práctica valores tan básicos como el amor, la lealtad y la tolerancia, que dieron como resultado percepciones individuales de equidad y felicidad. Esta unión y conexión social perdurará por muchos años en la vida de quienes lo experimentamos lo que podrá hacer un cambio de follaje en nuestras propias comunidades.

Por Fabiola Zeledón

¿Querés generar valor social y ambiental con tu emprendimiento? Te ayudamos a conseguirlo.

Comparte y comenta este artículo!

Posts Relacionados:

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    El campo Correo electrónico es obligatorio.
    Debe aceptar la política de uso de datos
    Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando está aceptando su uso. Puede retirar su aceptación cuando lo desee. Aceptar Política de Cookies