La información no es solo un recurso, es el corazón de las decisiones estratégicas. Millones de interacciones, búsquedas, transacciones y comportamientos quedan registrados cada día. Este océano de datos —conocido como Big Data— se ha convertido en una herramienta esencial para que marcas y organizaciones no solo entiendan a sus consumidores, sino que anticipen cómo evolucionan sus preferencias y comportamientos.