La enfermiza necesidad de aceptación nos ha llevado a la presurosa carrera por ganar cientos de miles de seguidores en nuestras redes sociales, miles de likes en cada publicación o millones de views en YouTube al igual que a la extrema fijación por pertenecer a listas de reproducción en Spotify.
La marca es el activo clave de cualquier empresa y está compuesto por los valores que le dimos a la empresa cuando la creamos y todas las interpretaciones de esos valores que ha ido haciendo nuestra audiencia y clientes y demás interesados a lo largo del tiempo.
¿Cómo podemos tener pensamientos positivos y sentirnos bien?
A menudo escuchamos estas dos palabras, de hecho, estamos muy habituados a utilizarlas cuando trabajamos en entornos de multinacionales, pero ¿conocemos realmente su alcance?