La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) no solo ha evolucionado como un compromiso ético, sino también como un factor estratégico en el ámbito del digital business. Las empresas que adoptan la RSC como parte de su ADN corporativo no solo contribuyen al bienestar social y ambiental, sino que también fortalecen su reputación y competitividad en un mercado altamente exigente y transparente.