Incorporación de la estrategia en las organizaciones

Este tema ha ido adquiriendo especial significado en los últimos años pues es algo complejo y la necesidad de disponer de herramientas que permitan afrontar de una manera adecuada los cambios que se han ido produciendo en el entorno.

domingo, 14 de junio de 2020

La importancia de la estrategia la reflejaron ya en un documento Hax y Maljuf (1996) cuando percibieron las dimensiones en las que podía ser percibida: 

-      Estrategia como un modelo que da coherencia, unidad e integridad a las decisiones de la empresa. A través de esta visión, la estrategia implica la generación de planes para el logro de los objetivos organizacionales. 

-      Estrategia como un medio para establecer el propósito organizacional en términos de sus objetivos a largo plazo, programas de acción y prioridades en la asignación de recursos. La estrategia permite materializar los objetivos de la organización y los programas principales que se deben ejecutar para el logro de los mismos. 

-    Estrategia como una definición del dominio competitivo de la firma. La estrategia establece los distintos ámbitos en que interviene la institución o en los que se desea intervenir, estableciendo los pasos a seguir para abordar de manera adecuada los objetivos a lograr en cada uno de ellos. 

-      La estrategia como una reacción ante las amenazas y oportunidades externas, y debilidades y fortalezas internas, a fin de lograr una ventaja competitiva. A través de esta perspectiva, la estrategia permite definir una política organizacional para enfrentar la dinámica que se produce en el entorno, con el fin de detectar constantemente tanto las amenazas como oportunidades que el mismo trae consigo, buscando adquirir ventajas competitivas por sobre sus competidores. 

-      Estrategia como un canal para diferenciar las tareas de gestión en los niveles funcionales, de negocios y corporativo. Los distintos niveles de la organización implican la realización de distintas tareas y, con ello, distintos niveles de responsabilidad los cuales, a través de la estrategia, es posible diferenciar e integrar de manera armónica. 

-      Estrategia como definición de la contribución económica y no-económica que la empresa pretende dar a sus “stakeholders”. Stakeholders es un término que incluye a todos aquellos agentes, tanto individuos como grupos, que tienen algún derecho sobre la propiedad de la organización o sobre los excedentes o utilidades que genera. A través de la estrategia es posible identificar a estos agentes, reconociendo las características que tiene su influencia en la institución para establecer distintas formas de tratarlos y, así, aprovechar las contribuciones que puede hacer cada uno al logro de los objetivos institucionales. De esta manera, es posible generar un trato diferenciado que genere compromiso con la labor que cada uno realiza, estableciendo un ambiente externo favorable. 
 
A partir del reconocimiento de los elementos que se han ido incorporando en el concepto de estrategia, los  cuales, responden a los distintos enfoques que ha ido adquiriendo; es posible determinar el perfil que deben tener los individuos que las elaborarán, ya que la importancia que tienen su correcta formulación e implementación, como puede deducirse, es clave para el logro de los objetivos organizacionales.

Así, Mintzberg y Quinn señalan que el estratega tiene básicamente un rol de modelador, lo que implica que éste no es sólo un planificador o un visionario sino que también es un sujeto en continuo aprendizaje para gobernar un proceso en el cual las estrategias y las visiones pueden surgir tanto de manera espontánea como de manera deliberada. A partir de lo anterior, los autores determinan cuatro funciones que deben ser capaces de realizar los estrategas, a saber: 

-      Administración de la estabilidad: Las estrategias requieren de estabilidad, los estrategas no tendrían que obsesionarse con generar cambios fundamentales. Por el contrario, deben mantener la orientación, ganar en eficiencia, centrándose en los procesos y reforzar la identidad y las características distintivas. 

-      Detección de discontinuidades: A pesar de lo anterior, es probable que el hecho de "hacer más de lo mismo" provoque que la organización pierda sincronización con el medio ambiente. El reto real del estratega consiste en detectar las sutiles discontinuidades que puedan dar indicios de la necesidad de cambios fundamentales. Para ello, el estratega deberá tener la mente ágil y una clara comprensión de la situación. 

-      Conocimiento del entorno: El líder no puede "diseñar estrategias" alejado de los detalles operativos de su entorno. Por el contrario, allí, en la línea de acción, es donde se encuentra la mejor información, la que permite detectar oportunidades y aprender por el contraste entre las ideas y los hechos. 

-      Administración de patrones: La labor del líder no consiste sólo en preconcebir estrategias, sino también reconocer su surgimiento en cualquier otra parte de la organización e intervenir cuando sea necesario. 

Es por esto por lo que debe entenderse estrategia como un concepto que ha ido en constante trasformación y evolución lo que, implica tener claridad tanto de los elementos centrales que lo componen como del papel que debe jugar el estratega dentro de su organización para lograr una estrategia adecuada con el fin de permitir, finalmente, construir un concepto propio que genere claridad sobre la utilidad de esta herramienta dentro del proceso de planificación.

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