Un salto hacia las fortalezas

Estos momentos nos desconciertan. Todavía estamos volviendo a actividades que antes eran naturales para nosotros con la incertidumbre de si todo lo que estamos haciendo es suficiente para continuar protegidos y protegiendo a los demás.

martes, 23 de junio de 2020
Es cierto, hay dudas e inseguridades. Frustraciones y temor al fracaso. Sin embargo, además de las dudas que se nos platean, también es el momento de hacernos preguntas de calidad sobre qué queremos, hacia dónde vamos y cómo transformamos nuestro negocio o puesto de trabajo según los cambios que se han presentado. Porque lo que está haciendo esta crisis es acelerar los cambios de trabajo, de negocio, de industria, de formación, sociales… que se preveían para dentro de dos o tres años, incluso cinco… Hemos realizado un salto, que no tiene porqué ser al vacío.
Es un momento en que muchos nos hemos encontrado con la necesidad de realizar teletrabajo desde casa o de facilitarlo en nuestra empresa o negocio. También hemos tenido que introducir protocolos de protección en la salud para los profesionales que asisten de modo presencial al trabajo. A veces creando turnos que antes no existían para facilitar las distancias; sirviendo jabón para la higiene de las manos en puntos estratégicos de nuestros despachos y locales, guantes y toallas higiénicas. E incluso ofreciendo la posibilidad de tomar la temperatura antes de entrar y salir del lugar del trabajo. Y utilizando las mascarillas siempre que sea necesario.
 
Cambio de paradigma
Pero esta es una parte muy evidente de la situación. Otra, requiere planificar reuniones, conferencias e incluso cursos on-line, porque ahora más que nunca es necesario remprender los contactos, las relaciones, los proyectos adaptados a esta nueva situación. Y estar preparados para ello. Recordemos que muchos de nuestros proyectos no están suspendidos, sólo a la espera de ser transformados.
Probablemente tendremos que sospesar si es conveniente realizar transformaciones de sofward o hardward en la empresa. Acompañados de una comprensión profunda sobre la ingente cantidad de datos que tenemos a nuestra disposición y que cada vez serán más amplios. Gran cantidad de datos enviados y recibidos a gran velocidad no son valiosos en sí mismos si no sabemos interpretarlos correctamente y decidir cuáles queremos recibir y cuáles queremos enviar para ayudarnos en la toma de decisiones. Es el momento de tener por la mano conceptos como survival bial, minería de datos, data análisis… Internet ha revolucionado el concepto de negocio y está revolucionando el concepto de sociedad.  Como líderes, como profesionales, hemos de decidir sobre asuntos comerciales, de marketing, comunicativos, de logística, estratégico-financieros, de formación con un número de datos y de variables que antes no teníamos en nuestras manos. Y siendo flexibles, porque hay una aceleración del tiempo debido a los cambios. No se trata de precipitarnos en nuestras decisiones, sino de ser veloces con precisión.
 
La fortaleza son las personas
Es ahora cuando adquieren mayor relevancia el compromiso con las personas, la innovación, la responsabilidad colectiva, arriesgarse e invertir con criterios de prudencia, pero de largo alcance, focalizados en los clientes, generando valor añadido.
 
Como dice el Dr. Seligman, de la Universidad de Pensilvania, si nos centramos en nuestras fortalezas crecemos y nos damos cuenta de que podemos llegar mucho más lejos que cuando nos centramos en las debilidades. Él lleva décadas cambiando el enfoque del crecimiento personal y obteniendo unos resultados excelentes. Lleva décadas insistiendo en lo que otros investigadores y la neurociencia también demuestran: que la autoestima y la confianza son una muy buena base para vivir y, todavía más, cuando hay que superar dificultades. Sin ignorar lo negativo. Pero centrándonos en lo positivo.
También lo podemos explicar según las ideas del matemático de origen rumano y afincado en los Estados Unidos, Abraham Wald. Cuando durante la II Guerra Mundial se quería reforzar las áreas más agujereadas de los aviones (alcanzadas por fuego enemigo) para que resistieran mejor estos embates, persuadió que se reforzara las partes que no habían sido alcanzadas por las balas y acertó. Su teoría se conoce hoy como verdad sesgada. Es decir, hay que tener el máximo de información posible para tomar decisiones, y comprender que tendemos a fijarnos más en lo obvio porque requiere un menor esfuerzo al cerebro que en lo oculto. Sea como sea, no podemos permitir no trabajar con información completa, ignorando la que nos disgusta. Pero, además, hemos de centrarnos en lo que está funcionando, porque con ello, funciona cada vez más y mejor.
 
Nuevos caminos, nuevas miradas
Necesitamos una nueva mirada sobre la vida y eso incluye el mundo laboral y las perspectivas de futuro. ¿Cómo estamos mirando lo que sucede? ¿Qué hacemos con ello?  ¿Miramos con añoranza todo aquello que está quedando atrás por esta crisis? Porque para reactivar la economía está claro que hemos de mirar, valorar aquellos trabajos que están resistiendo bien estas circunstancias y potenciar y crear lo que tiene futuro. Mirar las fortalezas y construir desde ellas… sin obviar las debilidades, por supuesto.
Urge un liderazgo visionario, afiliativo, coaching, con metas claras y precisas permitiendo la aportación de todos los miembros del equipo, facilitando que emerjan las ideas personales y colectivas para culminar los proyectos. Multiplicar las miradas y los pensamientos multiplica las opciones, las soluciones y la innovación… La innovación es actuar de modo significativo, creativo y eficaz ante retos nuevos.
Es un momento radicalmente transformador. Como todo gran cambio pueden surgir miedos, fracasos, decepciones… y también grandes aciertos, nuevos productos y servicios, nuevos procesos… relaciones de calidad con una comunicación activa en la cual las personas son importantes. Porque este gran cambio sólo será positivo si en el centro colocamos las personas.
Con fortaleza, convicción y perseverancia podemos llegar muy lejos. No rendirse es la clave. Y tener el conocimiento suficiente, también. Nuevos tiempos. Nuevos logros. El futuro está aquí. Construyámoslo con acierto y esperanza.

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