Impartida por Jorgelina Basmadjian, profesional de los RRHH, con una trayectoria de casi treinta años, en distintas compañías y países, invitó a los estudiantes de la edición 2026-2027 a analizar su trayectoria, identificar competencias transferibles y definir objetivos profesionales alineados con las oportunidades del mercado laboral.
Comenzar un máster también significa abrir una nueva etapa profesional. Para muchos estudiantes internacionales que llegan a España, esta experiencia representa una oportunidad para ampliar su formación, conocer el entorno empresarial europeo y desarrollar una trayectoria que les permita acceder a nuevas oportunidades laborales.
Para los recién graduados en España es la manera de saber cómo introducirse en el mercado laboral sin tener experiencia.
Con este objetivo, Spain Business School (SBS) celebramos el primer encuentro de Estrategia de desarrollo profesional y empleabilidad. La sesión puso el foco en una cuestión fundamental para quienes desean dar un nuevo impulso a su carrera: cómo tomar decisiones profesionales con criterio y transformar la experiencia acumulada en una ventaja competitiva.
La propuesta parte de una idea: “la empleabilidad no consiste únicamente en encontrar un puesto de trabajo, sino en comprender qué se puede aportar, identificar dónde ese valor resulta relevante y actuar de forma estratégica para alcanzar los objetivos profesionales”.
Del historial profesional a una propuesta de valor
Uno de los ejes del evento fue el autoconocimiento aplicado a la toma de decisiones. Analizar la trayectoria profesional permite identificar fortalezas, reconocer capacidades adquiridas y comprender qué experiencias pueden resultar útiles en nuevos puestos, sectores o entornos empresariales.
En este proceso, el nombre del cargo o el sector en el que se ha trabajado no siempre refleja todo el potencial de una persona. La experiencia en operaciones, por ejemplo, puede haber permitido desarrollar competencias de análisis, coordinación de equipos, gestión de prioridades o mejora de procesos, aplicables también a otras áreas de una organización.
Por ello, la sesión invitó a los estudiantes a ir más allá de la enumeración de responsabilidades y a identificar los problemas que han resuelto, las decisiones que han tomado y los resultados que han conseguido. El objetivo es construir una propuesta de valor profesional concreta, sustentada en evidencias y conectada con las necesidades de las empresas.
Diseñar una carrera en un mercado laboral cambiante
La clase también abordó la importancia de explorar distintas alternativas antes de tomar decisiones profesionales de gran alcance. En un mercado laboral en constante transformación, definir una carrera no implica disponer de un itinerario cerrado, sino saber hacia dónde se quiere avanzar y mantener la capacidad de adaptación.
Profundizar en la trayectoria actual, trasladar las competencias a otro sector o explorar una reorientación profesional son opciones que pueden analizarse mediante acciones concretas, como conversar con profesionales, estudiar ofertas de empleo, participar en proyectos o identificar las capacidades que demanda un área de interés.
Esta aproximación resulta especialmente relevante para los estudiantes internacionales que buscan desarrollar su carrera en Europa. Conocer las exigencias de las organizaciones, interpretar las oportunidades disponibles y reconocer cómo puede trasladarse la experiencia previa a un nuevo contexto permite afrontar la búsqueda de empleo con mayor preparación.
Del objetivo profesional a un plan de acción
La sesión concluyó con la importancia de convertir las aspiraciones en objetivos concretos, acompañados de acciones, plazos y evidencias que permitan valorar los avances. En lugar de esperar a que aparezca la oportunidad adecuada, los estudiantes pueden empezar a construir su camino profesional desde el inicio del máster.
Analizar ofertas, identificar una competencia que desarrollar o establecer contacto con profesionales de un sector de interés son algunos ejemplos de acciones que permiten contrastar las expectativas con la realidad del mercado.
Desde Spain Business School, este tipo de iniciativas refuerza la importancia de acompañar la formación académica con herramientas para la toma de decisiones profesionales. Porque un máster no solo permite adquirir nuevos conocimientos, sino que también puede convertirse en el punto de partida para redefinir objetivos, ampliar horizontes y reconocer nuevas formas de aportar valor a las organizaciones.