La formación de posgrado ejecutiva atraviesa un punto de inflexión. Durante décadas, los programas directivos tradicionales fundamentaron su prestigio en casos de estudio heredados y marcos teóricos estables. Hoy, con la economía impulsada por la automatización agéntica, la computación en la nube y el análisis masivo de datos, las organizaciones demandan líderes que dominen con igual solvencia una cuenta de resultados y la arquitectura tecnológica que la sustenta.